
"Zurrumurruak"
Bilbao
23 Jun 2026
Cuándo
Martes, 23 de Junio de 2026
18:00
Dónde
Sobre el evento
Zurrumurruak: Territorios con nombre propio es un proyecto de mediación cultural desarrollado en Sala Rekalde de octubre de 2025 a febrero de 2026. El proyecto ha sido diseñado y co-dirigido por las mediadoras culturales Saray Pérez Castilla y Dafne González Villar. El grupo motor fue intergeneracional e intercultural. Diez mujeres jóvenes migradas de la Fundación Ellacuría y diez mujeres mayores acompañadas por la residencia IMQ Igurco Bilbozar de Bilbao, se encontraron cada viernes alrededor de una mesa larga en el espacio dedicado a habitar los talleres de mediación artística en Sala Rekalde. Ese espacio, y la confianza que fue creciendo en él, se convirtió para muchas en el único lugar de la semana donde no había nada que demostrar.
El proyecto Zurrumurruak, mediante herramientas artísticas —cerámica, fotobordado, collage, escritura, maquetas de recuerdos y fotografía analógica— genera en los talleres un lenguaje común que no depende de la palabra ni de la competencia lingüística. Cada práctica es elegida por su capacidad de abrir canales de expresión relacionados con la propia historia: el barro para recordar con el cuerpo, el bordado para reapropiarse de la imagen propia, la escritura para decidir qué poner en circulación y qué guardar.
El proyecto parte de la no-patologización del dolor y de la validación de los saberes de las participantes, diferenciándose de lógicas terapéuticas o diagnósticas. Su apuesta política no reside en el contenido explícito de los talleres de experimentación sino en la arquitectura de los mismos, en las condiciones de escucha construidas sesión a sesión, en el cuidado del vínculo por encima del resultado artístico y en la decisión de validar el silencio como forma legítima de presencia.
Los encuentros se transformaron en un espacio habitable donde se produjeron vínculos afectivos genuinos que, para muchas participantes, se convirtieron en la única red de apoyo concreta en la ciudad: personas a quienes llamar, con quienes compartir una alegría o un trámite difícil.
Sala Rekalde no solo fue el escenario del proyecto sino su condición de posibilidad, un lugar habitable: un espacio donde, durante cinco meses, quedarse y formar parte de algo, fue no sólo permitido, sino el centro de todo, la construcción de una habitación compartida.